viernes 2 de diciembre de 2011

Diciembre está al llegar, se nota ya el ambiente en la ciudad

Se fue noviembre, este noviembre sí que fue dulce y no solamente por pasteles, tartas, bizcocho y chocolate, mucho chocolate. No se puede comparar al noviembre del año pasado, ni punto de comparación. También ha sido un mes musical con un par de conciertos y excursión incluida pasando por montañas teñidas con colores ocres para hacernos fotos pastelosas y bajo los arcos y las puertas de las murallas. Noviembre ha volado, así sin más. Ha sido el mes de los despertares más dulces de los viernes aunque tuviera que madrugar, pero me despertaba al lado de ella, y eso me daba fuerzas para afrontar las últimas cinco horas de trabajo de la semana. Quizá haya sido un mes lleno de cansancio y sueño pero no quería pasarme los días sin verla. El de los domingos sin salir de la cama hasta las mil viendo cualquier cosa o simplemente dándonos mimos y abrazados en silencio, mientras uno de los dos, o los dos, nos quedábamos dormidos. El mes en el que monstruos y humanos se han juntado por la noche mientras dormían.


Y como en el cuento, todos los miedos los acabaré matando al igual que mataré monstruos por ti.