Ojalá esa canción de los años 80 no hubiera resonado tanto en mi cabeza con aquello de: no te echaré de menos en septiembre...
domingo, 2 de octubre de 2011
Me llaman octubre
Septiembre no hacía nada más que comenzar y ya nos estábamos comiendo a besos bajo sus sábanas. Una semana por delante para disfrutarnos. Para regalarnos gemidos y sonrisas, sobre todo sonrisas. Para convertirnos en frikis de series de verano y sangrientas. Cantar de nuevo Turnedo y El equilibrio es imposible y sonreírnos tan cerca que nos podíamos respirar. Y una casualidad más que se unía a la gran lista de ellas, y hacernos fotos con esos genios de la música. No separarme de la cama mientras ella estaba malita, llevarle desayunos, hacerle comidas y cenas y mimarla como nunca. El fin de semana se agotaba y habría que esperar otros diez días para tenerla entre mis brazos. Esa estación y más chuches en los andenes y un abrazo gigante de bienvenida, venía para quedarse definitivamente. Hicimos planes para dentro de noventa días y para dentro de treinta días. Hicimos picnics extraterrestres y especiales en su salón y presenciamos otro concierto en las primeras filas, que se estaban convirtiendo en nuestra obsesión. Alguna que otra noche en vela, pero juntos, acurrucados y felices porque ningún kilómetro nos separaba. Viendo series y películas tapados con una sábana y dándonos mucho amor. Y que todo pareciese un volver a empezar esa tarde de domingo rara cuando te volviste a enamorar de ella de nuevo como si fuera el primer día. Y cuando las lágrimas de ambos se transformaron en amplias sonrisas.
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3 comentarios:
Algún día quiero tener a alguien tan enamorado de mi como pareces estarlo tú por ella, en serio.
me llaman octubre :)
El amor le puede a las distancias.
A mi también me encantan "Los piratas"
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