Puedo calcular la distancia en tormentas pero odio todos esos kilómetros que nos alejan muchas veces, odio esa distancia desde casi un año. Prefiero correr los minutos que nos separan de su habitación de la mía. Ir saltando los escasos metros desde su sofá a su cama. Deshacer los milímetros que distan de su boca de la mía. Fundirnos en un abrazo eterno. Medir el tiempo en latidos.
1 comentarios:
nos dan seis noches, siete, vamos, ¿quién da más, tú?
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