domingo, 1 de mayo de 2011

¿Quién me ha robado el mes de abril?

Abril entró con la resaca de la playa, una y otra vez volvían a mi cabeza aquellos momentos de aquel fin de semana y queríamos volver hasta allí, volver a oler a mar.
Tengo la sensación que abril ha volado y que todos esos minutos que he pasado junto a ella se me han convertido en segundos. No hemos desperdiciado ningún momento en el que podíamos estar juntos. Cada mañana, cada tarde, incluso alguna noche ayudados de la excusa del deporte bajo la luna o probando vampiros. Y también las visitas exprés de helado y palomitas.
Abril ha continuado el camino del marzo pastel pero este mes con un toque más mimosón. Con esos besos antes de comer (o después de desayunar) que ninguno de los dos queríamos que se acabaran y los continuábamos una y otra vez. Su cama ejerció otra vez ese efecto imán y no dejaba que pusiera un pie en el suelo de su habitación. En realidad no fue la cama, era ella quien tenía ese efecto. No era capaz de despegarme de ella, ni un solo momento, por pequeño que fuera.
Como el propio refrán dice: "abril aguas mil" y este mes ha traído bastantes lágrimas pero teníamos el hombro del otro para apoyarnos en él, respirar y sellarnos los párpados a base de besos y que esas estúpidas lágrimas no hicieran más excursiones.
Abril ha sido tan intenso que sería incapaz de describirlo con palabras.
Mayo nos ha pillado desayunándonos a besos bajo las sábanas.

1 comentarios:

COOKIE MONSTAR dijo...

I guess you are thinking of me now.. :)