lunes, 30 de mayo de 2011

Fuimos sed en el aire pero boca en la tierra

Hace un año cuando una tercera guerra mundial era evidente (aunque vosotros no erais conscientes) os escribíais a doscientos sesenta y seis kilómetros de distancia y empezabais a echaros tanto de menos que os daba por despegar en avenidas de pegamento.



Noche de finales de mayo de 2011, el cielo amenaza tormenta. Acurrucados en un sofá tú y ella. Tú sobre su tripa, ella dándote mimos. Recordando aquellos meses caóticos de mayo y junio de 2010. Leyendo en voz alta aquello que poco a poco se ha ido cumpliendo. Día a día la distancia se ha ido acortando hasta daros cuenta que pasáis el día juntos (literal). Y se os quedan cortas las veinticuatro horas del día. Necesitáis más. Hasta el punto de que después de despedirte de ella, caminando solo por la calle, no saber qué hacer con las manos después de pasar todo un día agarrado a ella.