Antes de Semana Santa me fijé en una chica que iba por la biblioteca, hasta entonces yo solo iba por la mañana, por la tarde perreaba. Así que me propuse ir mañana y tarde. Una de las primeras tardes que fui se sentó en mi mesa y en frente de mí una chica con un portátil y tardé en darme cuenta que era la chica de por las mañanas. Y no sé por qué pero ya esa tarde ya intercambiamos alguna que otra palabra.
Di por supuesto que fue una casualidad, pero no, a la tarde siguiente sucedió lo mismo, volvió a ocupar el mismo sitio (tengo que decir que hay un enchufe al lado de mi mesa, pero la primera tarde que se sentó, la biblioteca estaba vacía).
Y así sentándonos en la misma mesa llegó Semana Santa y fui con mis amigos a una casa que tiene uno de ellos en un pueblo y no sé cómo hablando salió esta chica en la conversación, ellos desconocían todos los datos y se formó un Consejo de Sabios en torno a mí. Siempre hay Consejo de Sabios cuando nos reunimos en esa casa, porque las paredes no hablan porque han escuchado cada cosa...
Les dije muy seriamente que con esta chica iba a ser sutil, mis amigos se empezaron a descojonar y alguno dijo que en mi diccionario esa palabra no existía (eso más o menos me dijo cierta persona [guiño, guiño], por si lo lee).
Decidido a aplicar la sutileza, cada día me quedaba un poco más en la biblioteca, ella me estaba empezando a gustar, para que os iba a engañar. Uno de los días que me quedé hasta que cerraran, según salíamos le dije que si le apetecía tomar algo y esperando un no por respuesta me puse hasta nervioso de haber escuchado un: "Sí, vale". Estuvimos tomando algo y después me acercó en coche hasta casa. Muy amable.
Seguíamos sentándonos juntos y una tarde que ya empezaba a hacer bastante calor le dije que podríamos ir a tomar algo y ella volvió a aceptar.
Pero a partir de esa tarde cambió, no sé si fue porque dije o hice algo o porque no lo hice, o utilicé demasiado la sutileza, pero empezó a comportarse de una manera muy gilipollas. Ni se sentaba conmigo a pesar que le guardaba sitio al lado del enchufe para el portátil y había veces que ni saludaba.
Vale, que se sentara en otro sitio porque a veces no parábamos de rajar y nos distraíamos mucho y su examen estaba a la vuelta de la esquina, pero que ni me saludara...
Ella tuvo su examen, yo empecé a trabajar en verano y ya no la volví a ver hasta ayer, que con el frío hizo acto de presencia, tan gilipollas como la última vez que la vi.
PD: (en tono Bricomanía) Amiguitos, os dejo un perezoconsejo, la sutileza es una mierda.
ladrón de corazones .
Hace 2 horas

6 comentarios:
Hooombre... donde esté un poco de sutileza... que se quite la brusquedad...
Pero esto desde mi humilde punto de vista! ;)
Muuuuuuuá tonto ;)
Con lo burra que soy yo. La situleza no existe.
Por cierto la de ejem(guiño, guiño). Me hace mucha gracia. Tooooonto. xD
Lo ves, tienes admiradoras. Para que veas. Fiera. Que ere un fiera.
joer, qué pasaría???? :S no? para un cambio así de brusco!!!!
Tal vez no tenías que haber sido tan sútil y haberte lanzado o algo... no sé.
Hacía mucho que no me pasaba :(
Un beso!
Quiza no fue la sutileza, quiza no fuiste tu, quiza solo fue ella.
Te dejo unas gominolas rojas para que las disfrutes. Un beso.
Quizá ella no entendiera a razones, no entendiera de sutileza.
Si la faltaban las palabras esq no tenía mucho que aportarte importante.
Un saludillo!
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