miércoles 21 de octubre de 2009

Tras la tempestad...

...viene otra tempestad. Eso que dicen que después de la tormenta llega la calma, en mi vida no pasa. Consigo salir de una tormenta el jueves o viernes y ya estoy metido en otra y todo esto sin recuperar aliento.
Se cree que está por encima del bien y del mal con ese ritmo de vida que lleva. A su edad yo me plantearía las cosas de otra manera, luego vienen los disgustos.
Vale, que en su momento hice las cosas mal, pero creo que no las hice tan mal, con esto no quiero decir que me comporté como debía. Pero no hace falta que me lo esté recordando cada vez.
El problema que tiene, lo tiene en casa y en su entorno. Lo de su casa mejor me callo, respecto al entorno, esa amiga que tiene, que para ella todo es de color rosa, normal que lo vea así, se pasa demasiado tiempo colocada. Se cree Patricia la del diario, en plan reconciliadora, que con el poder que el porro le ha dado puede hacer maravillas y cambiar el mundo.
A estas alturas del partido ya no sé qué táctica emplear, atacar o defender; hasta ahora me defendí como pude y malamente. Ayer hice las dos cosas, primero me defendí siendo un tanto borde y luego ataqué siendo sincero y creo que le dolió lo que le dije, a ver si así se da cuenta de cómo están las cosas.
Después de decirle todo esto me sentía genial, casi rozando la euforia, pero después me vino el bajón. Y más tarde me vino el sentimiento de culpa y me sentí fatal.
Una tarde que había empezado bien, entre unas cosas y otras se había comvertido en una mierda.

PD: Siento que me hayáis tenido que aguantar.